COMPLEMENTOS ALIMENTICIOS

La composición de la harina de lombriz, que puede llegar a contener un 70% de proteínas de alto valor biológico, hace que éste anélido aparezca como una de las grandes soluciones a los problemas nutricionales que tiene la ganadería.

La harina de lombriz supera a la harina de pescado y soja. Se utiliza en alimentación de peces, aves y otros animales domésticos como el cerdo. Experiencias por todo el mundo nos dicen que complementando la alimentación de las gallinas de patio con tres lombrices diarias se logra un aumento significativo en la producción de huevos. En ganaderías de porcino, aves y piscifactorías, el uso de este complemento alimenticio aporta mayor calidad en el producto final consiguiendo carnes magras sin alterar el sabor y con productos totalmente ecológicos de origen orgánico 100% natural.

La composición de la harina de lombriz, que puede llegar a contener un 70% de proteínas de alto valor biológico, hace que éste anélido aparezca como una de las grandes soluciones a los problemas nutricionales que tiene la ganadería. Si el alto contenido de proteínas en la carne de lombriz es importante, más importante aún es su cantidad de aminoácidos esenciales. La alta tasa reproductiva (duplica su población cada 90 días) y la rápida velocidad de crecimiento de la lombriz (come diariamente el equivalente a su propio peso), permite producir toneladas de carne por hectárea a un coste como ninguna otra actividad zootécnica lo logra.

La posibilidad de transformar en carne de alto valor proteico los desechos orgánicos, que en muchos casos hoy constituyen un problema ecológico, es quizá uno de los aspectos más fascinantes de la Lombricultura.